lunes, 24 de febrero de 2025

COSTALEROS DE SEVILLA


    Hay cofrades que pasan a la historia; cofrades a quienes todos conocemos. Pero la  esencia del cofrade es el anonimato. Que sólo Dios sepa quién eres. En Sevilla, el cofrade anónimo por antonomasia es, debe ser, el costalero. El costalero es la figura más característica y distintiva de nuestra Semana Santa; protagonista además de mil y una historias en las que siempre aparecen entrelazados, al fin y al cabo estamos en Sevilla, el drama y la comedia.

    Es de fama, que en la mítica cuadrilla de la Puerta Osario, había un costalero al que le faltaba un brazo, que se llevaba a las mudás un perrito al que tenía bien enseñado para que le llevase el costal. El perro era tan listo que se sabía el camino desde su casa a todas las iglesias donde su dueño sacaba un paso. Un día, después de una desarmá y una vez que el capataz había repartido los jornales, el costalero manco le puso el costal en la boca al perro y se quedó a echar un rato con los compañeros en una taberna. La cosa se tuvo que alargar más de la cuenta, porque cuando el hombre llegó a su casa, su mujer lo recibió con cajas destempladas:

    - Vaya lo que has tardado. Te has entretenío, eh!?

    - Si ha sido sólo un momento, le dijo él.

    - ¿Un momento? Po er perro ha llegao hase doh horah.

    La historia de nuestra Semana Santa no ha tratado con justicia a los costaleros antiguos, a los llamados profesionales; aunque ellos preferían llamarse ‘aficionados’. También había mucha verdad, mucha fe, mucha devoción, y, desde luego mucho más esfuerzo, debajo de los pasos en su época. Yo quisiera aquí por eso homenajear su memoria, rendirles el tributo que merecen. Costaleros del hambre, canijos, vestidos de calle bajo las trabajaderas, proletarios de la devoción; costaleros que hacían la corría entera, un paso cada día de la semana y sin relevos. Y no siempre lo hacían por dinero, que muchas veces el jornal lo dejaban en un pañuelo para algún compañero necesitado, que no eran pocos en aquellos duros años. Costaleros que soportaban, además del peso de la trabajadera, el del prejuicio y hasta el desprecio. Yo conocí a muchos de aquellos atlántes de la Semana Santa: el Kiki, el Piola, Alberto Gallardo y tantos otros; y puedo dar fe de su categoría de hombres y cristianos cabales.

    Es cierto que la llegada de los hermanos costaleros ha sido una de las mejores cosas que le han pasado a la Semana Santa de Sevilla, pero, oiga, un respeto para quienes  durante siglos estuvieron llevando antes los pasos. Un respeto.

Dice mucho del aprecio que el pueblo llano le tiene a los costaleros, a los de antes y a  los de ahora, que quienes mejor les han cantado hayan sido los poetas populares. Los autores de las sevillanas. El Pali, los del Guadalquivir, los Romeros de la Puebla y, sobre todo, los Cantores de Híspalis de Pascual González, que no se podía tener un nombre más semanasantero: Pascual.

    De Pascual González se decía que tenia escrito el pregón de la Semana Santa por si un día lo llamaban. Yo se lo pregunté una vez.

    -Pascual, ¿es verdad que tienes escrito el Pregón?

    Su respuesta, no pudo ser más hermosa.

    ‘En el corazón, sí’.


    Ese pregón que Pascual tendría que haber pronunciado en este atril, lo dio en los  versos que escribió para nuestras cofradías, y en especial para la gente de abajo; sin duda los más sentidos de nuestra poesía popular. Y como Pascual, que tenía un punto de genio, era un innovador, no sólo cantó a los costaleros. También les cambió el calzado. A partir de Pascual González, los costaleros dejaron de llevar alpargatas y empezaron a llevar zapatillas; y lo hicieron por la sencilla razón de que alpargata no rima con Sevilla. ‘Costalero de Sevilla, qué orgullo debes llevá, el costal, la zapatilla y la faja reliá’.

    Fuera de Sevilla son otra cosa, pero aquí, las zapatillas es lo que nos ponemos para estar en casa. Quizá sea que al fin y al cabo, debajo deun paso los costaleros están  como en su casa. En la casa de Dios.

    Costalero de Sevilla, qué orgullo debes llevar… El calzado y los tiempos serán distintos, pero el orgullo es el mismo.Llevas a Dios por Sevilla.

Faja, alpargata y costal

eres del barco la quilla

del rito, la cervical.

Sin ti no sería igual

el milagro de la ojiva

ni el varal quieto que esquiva

en cada esquina la cal.

Tu procesión va por dentro

de gravedad eres el centro

en la divina semana

Como ayer, hoy y mañana

te santifica el trabajo

en el que tu fe se afana.

Viva le gente de abajo

Viva el pueblo soberano

Nunca tu esfuerzo fue en vano

De frente y sobre los pies

Vamos al cielo con él

costalero sevillano.

Vega Leal, Juan Miguel: Pregón de la Semana Santa de Sevilla 2024

viernes, 14 de febrero de 2025

NUESTRO PADRE JESÚS DE LA SALUD


NUESTRO PADRE JESÚS DE LA SALUD

Autor.- La imagen del Señor de la Salud salió de la gubia del imaginero Manuel José Rodríguez Fernández Andés.
Fecha de ejecución.- Rodríguez Fernández Andés talla la imagen del Señor de los Gitanos de Sevilla en el año 1938
Técnica.- Imagen de bulto redondo, tallada y policromada, quedando oculta la talla del cuerpo por los vestidos con los que es presentada a la devoción de los fieles.
Ciclo de la Pasión.- El Camino del Calvario.
Momento de la Pasión.- Jesús cargando sobre sus hombros la Cruz, donde va a ser crucificado, camina hacía el Calvario.
Cofradía.- Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad Sacramental Animas Benditas y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias Coronada
Fecha de fundación.- 1753
Templo de culto.- Iglesia de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias
Templo de salida procesional.- Iglesia de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias
Jornada de procesión.- Madrugada del Viernes Santo.
Localidad.- Sevilla.


    El Señor de la Salud; de su Señor de la Madrugada; ese Cristo gitano que cruza la noche sagrada perseguido por los ayes desgarrados de las saetas, por los suspiros de quienes se aferran al clavo ardiendo de su cruz, por las miradas de quienes no saben qué pedirle porque no tienen nada, por el 
silencio de los que enmudecemos al verlo tan solo, tan herido y, a pesar de todo, tan lleno de amor. Y todos sentimos en las entrañas el mismo pellizco, la misma pena, el mismo dolor y el mismo consuelo.

El aire resuena en bronce
cuando el nazareno pasa
chicotás de oro molío
la grandeza de tu raza.

Viene al son del martinete
con ecos de yunque y fragua
con la luna y las estrellas
bajo la noche cerrada.

Llega de un tiempo lejano
que la memoria no alcanza
Lo manda Alberto Gallardo
que va con su primo Juanma.

Cuánta gracia en tu cuadrilla,
esa cuadrilla gitana
que de canela y de clavo
trae la brisa perfumada.

Saetas por soleares
Mairena otra vez canta
desde el balcón de la Gloria.
De la gloria sevillana.

Ay Cristo de los Gitanos
cuánta humildad en tu mirada
qué mansedumbre en tu gesto
conmueve a quien no cree en nada
y cuánto el dolor conforta
el verte otra vez la cara.

Romero, jara y tomillo
y un ramito de albahaca,
pa’r mejó de los nacíos
ése que tu cruz abraza
cuando la noche es más noche
cuando toda luz se apaga

Hoy Sevilla irá a buscarte
A decirte cuánto te ama.
Vendrá a ofrecerte claveles
y lirios pondrá a tus plantas
querrá contarte sus penas
las que dice y las que calla

Yo sé que tú las conoces
porque estás en cada casa.
Y te cantarán bajito
Y te tocarán las palmas
Señor del cielo y la luna
de la virtud y la templanza

Dale salud a los vivos
y paz a los que descansan
Y que tu Madre la Virgen
por el amor coronada
consuele nuestras angustias
y lleve al corazón calma
Ay Cristo de los Gitanos
Señor de la Madrugada.
Tú eres la luz que en Sevilla
ilumina la mañana

Vega Leal, Juan Miguel: Pregón de la Semana Santa de Sevilla 2024

lunes, 3 de febrero de 2025

SANTÍSIMO CRISTO DEL AMOR


SANTÍSIMO CRISTO DEL AMOR

Autor.- Juan de Mesa y Velasco.
Fecha de Ejecución.- Juan de Mesa talla la imagen del Señor del Amor en el año 1620
Momento de la Pasión.- Cristo muerto en la Cruz, con el costado abierto para certificar su muerte, aguardando el momento de ser descendido de la Cruz.
Cofradía.- Primitiva Archicofradía Pontificia y Real Hermandad de Nazarenos de la Sagrada Entrada en Jerusalén, Santísimo Cristo del Amor, Nuestra Señora del Socorro y Santiago Apóstol.
Fecha de fundación.- 1508
Templo de culto.- Iglesia Colegial del Divino Salvador.
Templo de salida procesional.- Iglesia Colegial del Divino Salvador.
Jornada de procesión.- Tarde noche del Domingo de Ramos.
Puesto en la Jornada.- La Cofradía del Amor realiza su estación de penitencia en el noveno puesto del Domingo de Ramos, siendo la Última Hermandad del día en realizar su Estación Penitencial a la Santa Iglesia Catedral.


    El Hijo de Dios vino al mundo hace dos mil años para cambiar el rumbo de la Historia. A partir de Jesucristo, la humanidad superó la superstición y el mito. Dios ya no fue un ser terrible y vengativo; guerrero y promiscuo; ya no fue el innombrable. Jesús nos reveló que Dios es Amor y nos enseñó a llamarlo por su nombre: Padre. 

    La Hermandad y el Cristo del Amor llevan en mi vida, en mi corazón, desde que una  lejana tarde en que la lluvia no dejó salir a las cofradías, me crucé en los soportales del Ayuntamiento, donde nos habíamos refugiado del chaparrón, con la niña más guapa que había visto jamás. Se llamaba Isabel y fue quien me llevó hasta el Cristo del Amor. Todavía puedo verla, era apenas una niña, orando ante su altar. Cada vez que salíamos a dar una vuelta y pasábamos por el Salvador, invariablemente entrábamos a verlo. Una de las veces que lo hicimos, al salir sonaba en el órgano la marcha nupcial.

    Ha pasado ya mucho tiempo desde entonces, y aunque nos alumbraron tres soles, no fueron pocas las tempestades a las que hicimos frente en nuestra singladura, pero hasta en los momentos más duros, siempre sentimos que nuestro Cristo del Amor nos confortaba; nos sostenía; alimentaba de esperanza nuestro corazón con su sacrificio, como el pelícano alimenta a sus crías de su propia carne. Porque Él es un padre que ama a todos sus hijos por igual, porque también es infinita su capacidad de amar. Ese es nuestro Cristo del Amor; el de la advocación más bella y que mejor define a Dios. El que se entrega; el que ama y perdona; el que comprende y consuela; el de la Hermandad que abraza el Domingo de Ramos llevando la alegría del estreno en el flamear de las rubias palmas y entrega el Socorro de la Virgen María a los corazones encarcelados en la desesperación y la amargura. Su nombre lo explica todo. Amor. Dios es amor.

    Hoy los dos sabemos -en realidad lo supimos hace ya mucho tiempo- que no fue casual aquel encuentro durante una tarde de lluvia en la que no pudieron salir las cofradías. Todas se quedaron en sus iglesias, menos una que salió para nosotros: la del Cristo del Amor; nuestro Cristo, Isa, del Amor.

Vega Leal, Juan Miguel: Pregón de la Semana Santa de Sevilla 2024




 

SANTÍSIMO CRISTO DE LA VERA CRUZ

SANTÍSIMO CRISTO DE LA VERA CRUZ Autor.- En la actualidad se desconoce el autor de esta imagen del Señor.  Fecha de ejecución.- Como ocurre ...